Symbio-bombs Akbar

¡Buenas a tod@s!

Hoy traigo una conversión que puede ser considerada controvertida ya que toca un tema delicado como son los terroristas suicidas, que aunque se aborda en clave de humor para suavizar el tema, comprendo que puede herir ciertas sensibilidades, así que la lectura de esta entrada queda a discreción del lector. Advertidos quedáis.

Este encargo viene de mi amigo al que ya le hice una conversión previa para su ejercito Tohaa, tal como podéis ver en este artículo:

Symbio-Bomberos Tohaa

En este caso su encargo fue conversionar la otra pareja de SymbioBombs como si fueran terroristas islámicos con burka, pero en este caso quería que tuviesen chalecos explosivos tipo “dibujos animados”, con cartuchos de dinamita exageradamente grandes y un reloj de agujas en el centro. Para ello, me cedió dos SymbioBombs ya pintados, y me pidió expresamente no despintarlos para ahorrar tiempo de pintado posterior:

Estos locos diablillos vuelven a mi mesa de trabajo…

Lo primero que hice fue retirar los brazos, ya que de otra forma no podría vestirlos adecuadamente, y varié de paso sus poses para hacerlas algo más graciosas:

En serio, ¿qué tienen estos bichejos que me hace desconfiar de ellos instintivamente?

Una vez estaba lista la base, ya pude modelar la túnica completa. Se puede ver que algunas de las piezas tienen un tono diferente de verde, ya que traté de experimentar con la viscosidad y el tiempo de secado de la masilla para ver cual me convencía más:

Ni siquiera las túnicas son capaces de ocultar esas enormes barrigas.

Una vez terminada la túnica, tenía que continuar con el burka, pero me di cuenta mientras ponía la masilla que les quedaría mejor el niqab, puesto que dejaba al descubierto los ojos de los Symbios:

Ningún velo puede ocultar esos ojos traviesos, seguro que algo traman…

Y finalmente, una vez todo esto terminado, faltaba sus chalecos llenos de dinamita sobredimensionada:

Listos para causar el caos en el campo de batalla… O de robarte el bocata, con estos bichos nunca se sabe.

Tras eso ya solo quedaba limpiar un poco la miniatura y entregársela a su dueño. Mi amigo quedó muy contento con la conversión, y en cuanto los tenga pintados le he pedido que me pase las fotos para ver qué tal han quedado. Tenía otra foto en la que se veía el detalle del chaleco con las hombreras y el enganche de la espalda, pero parece ser que mi habilidad para perder fotos es legendaria.

La semana que viene es festivo local en mi ciudad, así que no habrá entrada del blog. ¡Nos vemos en dos semanas!

¡Hasta la próxima!

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