Strikezone Wotan: Operación Buscar a Wally

¡Buenas!

Perdón por la tardanza en actualizar. No esperaba que renderizar y subir videos a Youtube tardaría tanto tiempo, pero finalmente os presento el primer report para la campaña de Strikezone Wotan. ¡Disfrutadlo!

https://wotan.warconsole.com/battles/boquepasha-vs-fenolleti-1496135794

El capitán Joao Do Santos leía una vez más el briefing de la misión mientras él y sus muchachos eran transportados en una pequeña corveta de transporte militar camuflada como un modelo civil de mantenimiento. No era algo que necesitara, pues la misión era clara. La Nación Nómada había dejado infiltrarse a los alienígenas del Ejercito Combinado a través de sus rutas de contrabando del astillero orbital La Forja. Sabía que la investigación oficial estaba siendo llevada por Ariadna, pero el Alto Mando panoceánico no confiaba en la discrección de aquellos provinentes del planeta Amanecer, pero tampoco podía desobedecer las órdenes directas del O-12.

Era hora de que Joao y sus hombres, sin portar señas de identidad que les identificasen como miembros de PanOceanía, se infiltrasen en la cubierta de control del astillero La Forja, y en una operación contundente capturasen con personal clave implicado directamente en la creación de las rutas de contrabando o su posible implicación en la filtración de dicha ruta al Ejercito Combinado. Joao no estaba conforme de haber recibido munición nanoadherente no letal para esta misión, pero había que impresionar a los estirados del Alto Mando, y el Ejercito de Choque de Acontecimento nunca se echa atrás una vez tienen un objetivo.

Sin embargo, habían subestimado a su enemigo. La nave nómada de Corregidor había interceptado las transmisiones de las tropas panoceánicas, y había enviado su propio destacamento armado también con munición nanoadherente a modo de mofa, para tratar de capturar a Joao y sus mejores hombres para ser debidamente expuestos ante el O-12. Así mismo, activaron una serie de contramedidas que hacía imposible fijar el objetivo a media-larga distancia. Joao sonrió ante esa situación “¿Quieren que luchemos en distancias cortas? Nuestra especialidad”.

Con las alarmas aullando en el hangar de atraque, las fuerzas de Acontecimento lograron abrirse paso hasta la plataforma de control, donde un contingente de Corregidor les estaba esperando.

-Señores, es la hora de hacer lo que mejor sabemos. Demostremos a estos animales quienes son los reyes de la jungla.

Enviando una serie de indicaciones a los comlogs de sus tropas, la unidad bagh mari desplegó rápidamente por el flanco izquierdo mientras a su derecha la imponente mole acorazada del guarda de assalto aguardaba entre las sombras de las oficinas de control. Empleando un operario remoto EVO, Joao dirigió al resto de remotos de su fuerza expedicionaria en una posición defensiva. Dejaría que sus enemigos malgastasen tiempo y munición en ellos mientras sus tropas más veteranas cazaban al personal clave para ser interrogado. Así mismo, con una mirada de desdén, envió al operativo maquinista de la misión a ocultarse tras unas oficinas administrativas. “Con suerte a Perkins no le volarán la cabeza hasta el primer minuto de la operación” pensó con sorna Joao mientras veía al operativo protestar en voz baja mientras avanzaba hacia su posición.
Una serie de detonaciones le hizo volver rápidamente a la realidad, mientras dos de sus tres fugazzi caían calcinados por los misiles disparados por una unidad Wildcat apostada al límite de lo que sus selectores de tiro le permitían acertar. Mientras tanto, un remoto modelo Tsyklon avanzó filas para destruir al tercer Fugazzi.

-Han desidido entra en mi arena de combate, pendejos. ¡Massacre pide vuestras cabesas!

La intrusión en el canal de comunicación panoceánico pilló por sorpresa a Joao. Conocía la voz de su interlocutor. El psicópata conocido como Señor Massacre era un nombre muy conocido en los bajos fondos de las peleas ilegales, y su presencia aquí no indicaba nada bueno. Pero este no era el primer rodeo de Joao. Recuperó el temple y comenzó a gritar órdenes a sus tropas:

-¡Caza-tigres! ¡Moved el culo y asegurad la zona central! Os envio un bulleteer para frenar el avance de esos jaguares.

Los bagh maris comprendieron la orden y acataron al unísino con unos movimientos fluidos, apenas influenciados por el peso de sus enormes blindajes no potenciados. Avanzaron entre las filas de cargamento apiladas entre los enormes almacenes hasta localizar al grupo de jaguares que seguían a Massacre, y en el intercambio de fuego cruzado lograron inmovilizar a uno de ellos con la munición adhesiva, pero sufrieron una baja.

-No habéis sido cuidadosos, azules -indicó una voz femenina por el comlog.-En cuanto vuestra nave penetró nuestros sistemas de seguridad, ya nos habíamos movilizado para protegernos. Debo admitir que no esperábamos que alcanzáseis la cubierta de control, pero aquí es donde caéis. Al O-12 no le gustará ver la información que estamos transmitiendo.
-¿Transmitir? Muñeca, será mejor que revises tus hechos.

El silencio se impuso en el canal mientras Joao enviaba órdenes a sus tropas mediante un comlog alternativo proporcionado por el Alto Mando. La wyldcat comenzó a maldecir a través del canal de comunicación:

-¡Agentes de Aleph a bordo! ¡Cortad comunicaciones con esos perros y levantad todos los firewalls disponibles! ¡Y llamad a los malditos refuerzos!

La comunicación crepitó y se cortó de súbito. Respirando aliviado, el capitán Joao se santiguó y continuó dirigiendo la operación. Los wyldcats habían aprovechado la confusión para avanzar y destruir al remoto bulleteer, y en el intercambio de fuego otro de los bagh maris voló en pedazos al recibir un impacto de un lanzacohetes certero. Sin embargo, otro disparo certero del lanzador de adhesivo de los caza-tigre inutilizó al operario del lanzacohetes. Los refuerzos no tardaron en llegar y un hellcat aterrizó muy cerca del maquinista, el cual en un ataque de puro pánico logró a duras penas alcanzar al hellcat y provocarle heridas de gravedad. Maldiciendo su mala suerte, y comprobando que era uno de los operativos a capturar, empleó su pistola aturdidora para inmovilizar a la presa. Sin embargo, su júbilo fue pasajero, puesto que un bandit apostado en las inmediaciones aprovechó este momento de descuido para inmovilizarlo tanto a él como al remoto pathfinder que le custodiaba.

Pero este era el momento que Joao había estado esperando. Los Nómadas, en su ansia por eliminar a sus atacantes, habían descuidado el frente de combate. El operativo naga de Aleph, el cual había permanecido oculto para atacar la red de datos del astillero espacial, empleó explosivos anti-persona para destruir o desmoralizar a los jaguares, así como disuadir a Massacre para que se reposicionase. Pese a ello, el cyborg de Aleph recibió daño intenso, por lo que decidió activar sus protocolos overdrive, cumpliendo con su cometido de acceder a la red de datos nómada antes de autodestruirse.

-Es la hora, tipo duro. ¡Enseñales a esos salvajes por qué te llaman guarda de assalto!

La potente mole acorazada se puso en marcha con gran velocidad, seguido de su fiel auxbot, para interceptar en medio del campo de batalla a todas las tropas enemigas. Los servomotores de la armadura sisearon mientras insuflaban de fuerza y velocidad al soldado de su interior, y con estruendosas zancadas avanzó al descubierto, disparando su rifle spitfire a diestro y siniestro hasta que la bocacha pasó al rojo blanco por el sobreesfuerzo impuesto. Los jaguares fueron rápidamente barridos, los wyldcats y los bandits tuvieron que buscar cobertura ante su portentoso avance, y pese a que lograron inmovilizar al auxbot, los remotos Nómadas no lograron frenar su avance.

-¡Eres hombre muerto, huevon! -rugió Massacre mientras se reposicionaba para tratar de detener a la mole acorazada.
-¡Aparta de mi camino si no quieres ser destruido! -contestó el furioso soldado de Acontecimento mientras las granadas y la munición sobrecalentada volaban entre ellos dos. La agilidad del Señor Massacre era pareja a la holopuntería aumentada del guarda, con lo que el duelo llegó a un punto muerto.

Sin embargo, ese era el plan que Joao tenía en mente en todo momento. Descuidando su posición, la teniente wyldcat, su objetivo principal en la contienda, había avanzado a una posición demasiado adelantada. El tiroteo con Massacre había creado la distracción que necesitaban, y Joao solo tuvo que realizar una última comunicación:

-Es la hora… Cazad a la tigresa.

Los supervivientes de la unidad bagh mari avanzaron al unísino por el flanco izquierdo. Uno de ellos pereció al recibir un impacto de una tropa bandit enemiga, pero fue inmovilizado poco después con el nanoadhesivo de otro de ellos. La segunda bagh mari quedó igualmente inmovilizada mientras avanzaban para cumplir su objetivo. Ponderando sus opciones, el operativo bagh mari restante alzó una rápida plegaria hindú antes de lanzarse fuera de la cobertura, pistola aturdidora en mano, contra la teniente enemiga y el resto de su unidad. El tiempo se detuvo y Joao contuvo el aliento mientras veía en la pantalla de su comlog como las balas volaban en una y otra dirección. Vio caer al bagh mari en su carga suicida… Solo para volver a levantarse con un grito de victoria:

-¡La tenemos, señor! ¡La tigresa ha sido cazada! ¡Las tropas nómadas se retiran del marco de operaciones!
-¡Ole suas bolas, caralho! -exclamó de júbilo Joao.-Recuperemos a los objetivos y llevémonos a los nuestros antes de que la extracción sea imposible. Les llevaremos al personal clave para que los interrogue el Hexaedro. Suerte tienen de que no seamos nosotros los que llevemos a cabo el interrogatorio. ¡Cargadlos y moveos!

 

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